HOME | DD
Published: 2012-02-05 03:59:34 +0000 UTC; Views: 260; Favourites: 0; Downloads: 0
Redirect to original
Description
-[ Los ojos que espían. (Narración erótica, no apta para todo público) ]-Es una noche fría de invierno y la lluvia repiqueteaba en mi ventana, creo que son las tres de la mañana y no puedo conciliar el sueño por eso me dedico a observar las gotas de agua que resbalan en el ventanal que no acostumbro a ocultar tras las cortinas azules. Los minutos pasaban como horas y me estoy aburriendo de estar aquí acostada pero la verdad es que me da miedo levantarme en medio de la oscuridad y siento que estoy más segura debajo de las sábanas ya que mis padres no están y estoy sola con mi amiga y su novio los cuales están durmiendo en la habitación del lado y hasta ahora han estado muy cayados, al parecer no rompieron su promesa de no tener sexo en el cuarto de mis papás.
Después de mucho divagar y centenares de relámpagos que iluminaron todo mi cuarto, decido levantarme para ir por un vaso de agua y quizá ir a la sala para ver algo de televisión pero, al pasar el dintel de mi puerta un sonido llamó la atención; sonido que en un principio pensé que era algo provocado por la lluvia, pero al detenerme por unos instantes pude escuchar lo que de inmediato determiné que era un suave gemido, casi ahogado y tímido que provenía del cuarto de mis padres. El rojo de la ira coloreó mis mejillas y de inmediato conduje mi cuerpo hacia la entrada a medio cerrar de aquella habitación. Por un motivo que no comprendo no entro, por lo contrario, me quedo en silencio casi hipnotizada por lo sutiles gemidos e inclino mi cuerpo hacia delante para poder espiar por el espacio de escasos cinco centímetros de apertura de la puerta desde donde se podía apreciar la cama como escenario de la puesta en escena que se representaba allí. El cuerpo desnudo de Laura estaba sobre Marcus pero sus cuerpos no se ubicaban en la misma dirección, la cabeza de ella se encontraba sobre el pene erecto y húmedo de él (que parecía más largo y grueso de lo normal ya que no poseía vello púbico) y lo sujetaba con su mano diestra con firmeza posesiva al momento que lo introducía hasta hacerlo desaparecer por completo dentro de su boca y lo volvía a sacar muy, pero muy lentamente al mismo tiempo que lo chupaba y cuando llegaba hasta la punta de forma brusca y rápida lo introducía hasta el fondo nuevamente. Este acto se repitió una y otra vez y yo simplemente me limito en medio de mi estupefacción seguir con la mirada lo rojizo de sus labios completamente mojados hasta que, de repente, tu cabello rojizo y ondulado cayó sobre su rostro impidiéndome seguir viendo.
Sin más, dibujé con mi ojos el contorno de la espalda de Laura pasando por sus glúteos y allí fijé mi atención en el rostro de él que se encontraba sumergido entre la vagina de su compañera que se le era servida en pleno al abrir sus piernas y arquear un poco su espalda, de esa forma, ambos se daban placer mutuamente. Aquel hombre repasaba el sexo femenino con su lengua en lo que comenzó como un juguetón aleteo en la zona del clítoris lo cual provocaba que la mujer tensara los músculos de sus posaderas involuntariamente las que fueron sujetadas con sus manos para acercar aún más aquel manjar mojado a su boca y así brindarle repetidas lamidas intensas que comenzaron en los labios los cuales también aprovechó para morderlos, halarlos y chuparlos.
La verdad no puedo creer lo que estoy haciendo, soy los ojos que los espían que paulatinamente cae sobre el suelo arrodillada y mis manos cobran vida comenzando a acariciar mi cuerpo sobre mi pijama compuesta únicamente por mis bragas rosaditas y una camisa blanca con el estampado de un osito tierno que sostiene un corazón que dice en letra cursi "I love U" en el centro de mi pecho. Mi mano derecha se escabulló bajo la camisa y se apoderó del seno izquierdo el cual comienzo a masajear haciendo presión con la yemas de mis dedos evitando entrar en contacto directo con el pezón rosado y pequeño que comienzan a endurecerse. Por otra parte, mi mano izquierda sobre mis bragas se posa para sentir la humedad y el intenso calor que se apoderan de ella para comenzar con la yema de mi dedo a medio rozar mi vagina de arriba abajo sobre mi prenda íntima sin mayor presión, sólo para tentarme.
Comienzo a tocarme mientras les veo; me excita y siento como un intenso calor se apodera de mis adentros y mi cadera por si misma comienza a oscilar de adelante hacia atrás aumentando la presión sobre mi sexo, trato de ahogar mis gemidos al morder con fuerza mi labio inferior para que no me descubran, luego de un momento hice a un lado mi panti para descubrirme y dejar que mis dedos directamente me masturben al compás de los placeres de la pareja que espío, la cual, comienza a aumentar el ritmo de sus acciones, Laura, se descubre el rostro y puedo notar que su cabeza baja y sube con frenesí, chupando la virilidad del hombre y por un momento lo saca del todo para lamer todo el glande y aletear en la zona de la boquilla de la uretra para luego otra vez introducirlo en la boca, Marcus, con su mano siniestra abre las nalgas para introducir su dedo índice con sumo cuidado dentro de la cavidad anal de ella no sin antes haberlo lubricarlo con la mezcla exquisita de líquido vaginal con saliva. Su lengua se introdujo dentro de la cavidad vaginal y en medio de círculos le hace un sexo oral que pare delicioso ya que los gemidos de ella aumentan su intensidad y frecuencia. Ambos sudaban y comienzan a temblar como mis piernas lo hacen, en este momento, siento que estallaré e introduzco mis dedos índice y medio dentro de mi ser lo más profundo que puedo, duro y rápido mientras ella se arquea y perdemos el aliento, jadeamos casi al unísono de placer mientras aquel hombre se arque un poco y contrae los dedos de sus pies mientras sus piernas se separan tenuemente y fue cuando el clímax llegó, la mujer separó su boca y la dejó entreabierta y pude ver como el semen blancuzco y cremoso salió cual torrente del pene y parte cayó dentro de su boca, otro untó su mentón y parte del cuello.
De repente ella se levantó por completo para quedar arrodillada y desde esa posición comenzó a mover su cintura de la misma forma que yo lo hago en este momento, toma sus senos mojados con fuerza al unísono que se saborea y trata de ahogar sus gemidos en un cruel intento que fue en vano, ya que ambas comenzamos introducirnos en el increíble mar del orgasmo sintiendo como todo mi cuerpo se tensa y se contrae, mi mirada se nubla, pierdo el aliento, siento que me mareo; ella se desploma nuevamente sobre su amante para comenzar a jugar con su miembro y yo me resbalo torpemente golpeando la puerta y quedo arrodillada y apoyada sobre mis manos mirándoles sumamente apenada y ellos mirándome con una extraña sonrisa.
